miércoles, 7 de febrero de 2018



Lo que pasó el 18 de enero

La primera tertulia el año no ha sido una tertulia más. La tertulia del 18 de enero fue la oportunidad que tuvimos los lectores de compartir nuestras reflexiones  y comentarios con la autora de la novela, nuestra compañera Isabel. Cosa para nada frecuente.
Isabel nos puso en antecedentes sobre la gestación de la novela "Como posos de café" y su principal intención de "recobrar la memoria", y nos habló de otra novela siamesa que protagoniza  Anamari, la sobrina de Manolita, que centrada también en la etapa franquista, apunta a través de relatos cortos hacia un "viaje esperanzador".
Baena fue el pueblo donde nació el padre de Isabel y a través de diversas fuentes de información y documentación, la colaboración de muchas personas de allí y las ganas que puso Isabel, la novela se hizo realidad.
           
La Semana Santa en Baena es todo un acontecimiento de primer orden y en ella arranca este relato que precipita a las personas de aquel momento histórico a una vida forzada por las circunstancias.
Expectación, ganas de intervenir, ansias de participación...ninguno de nosotros quería callarse en el debate, en donde fluían los comentarios, los detalles, los interrogantes que al hilo del argumento y de los hechos que narraba Manolita configuran el relato y la evolución en el transcurso del tiempo, en el que avanzan las truncadas vidas de los protagonistas.
La supervivencia, la rabia contenida, la violencia, la impotencia manifiesta, el miedo, el silencio, el oportunismo, la represión, la traición, la solidaridad, la generosidad, el coraje para seguir adelante, para dejar atrás el pasado...pero no el olvido.
Todos estos aspectos van saliendo en el debate. Manolita nos cuenta en primera persona su pensamiento, nos cuenta lo que vive, se va superando a sí misma, va encontrando su encaje como puede, como seguramente tantas y tantas "Manolitas" de aquel tiempo.
La novela nos refleja la mentalidad de la época, donde las mujeres lo tuvieron especialmente difícil. Las familias supusieron el núcleo de apoyo fundamental para la supervivencia, en una época llena de turbulencias y de miedos. Manolita como mujer es valiente, íntegra, no se deja manipular.
Realmente disfrutamos mucho en esta tertulia, nos pisábamos la palabra con descaro, tantas eran las ganas de hablar. Isabel nos planteó una pregunta clave:
¿Qué aspectos fueron los que menos nos gustaron?
Nos esforzamos por señalar algunos. Nada sobre el relato, quizá le falte un gancho de motivación inicial. Abundan los puntos y seguido, y se echan en falta los puntos y aparte. En ciertos momentos aparecen muchos personajes a los que cuesta ubicar, poco más.
La novela nos ha gustado sinceramente a los miembros de este grupo, y hemos disfrutado de lo lindo durante la sesión. También hemos coincidido en la necesidad de poner granitos de arena para recuperar "la memoria", para reflejar la realidad de una etapa de nuestra historia que debe ser conocida, que no puede ser ocultada.
Es necesario poner en valor la vida de muchas personas, hombres y mujeres, y sobre todo mujeres como Manolita que plantaron cara, como pudieron...para poder vivir.
Para terminar Trini nos lanza una propuesta ¿Podríamos hacer un viaje a Baena?
Hablamos de la primavera, de un fin de semana, de la Semana Santa,  de la fiesta de la exaltación del tambor. Por supuesto todo es posible.
Gracias Isabel por esta tertulia

viernes, 2 de febrero de 2018