TERTULIA de 25 de JUNIO del 2025
LAETITIA O EL FIN DE LOS HOMBRES de Ivan Jablonka.
Estaba
cerrado el Pando. Olga, Francisca y Emilio nos estaban esperando debajo
de un toldo. Era una forma de protegerse del inmenso calor del día. Jose
recordó que había un bar cerca que podía ser adecuado para nuestra reunión y
allí nos dirigimos. Acertamos al elegir el sitio, La Troupe, tranquilo y fresquito. Nos
metimos en una zona donde estábamos solos casi todo el tiempo. Pedimos que nos
bajaran el aire acondicionado y lo hicieron rápidamente. Nos dejaron sentar y
nos atendieron muy amables. El local resultó en todo momento muy agradable.
Una
vez sentados y antes de que pudiera decir ni mu, se le ocurrió, creo que, a
Francisca, que empezara yo los comentarios. A la que escribe le pilló tan de
sorpresa que se obnubiló y dijo unas cuantas tonterías que causaron risas.
Entre otras cosas, “que ella no quería comenzar a opinar para no influir en los
oyentes”. Nada más alejado de la realidad. Aquí cada uno lee lo que quiere,
piensa lo que cree conveniente y opina lo que le da la gana y lo dice en el
momento que puede y le dejan los demás. Todo esto es la esencia de nuestra
tertulia y que siga así por mucho tiempo. De lo de ser influencer
charlista, nada de nada. Eso es lo mejor.
Bueno
pues la escribidora, una vez superada la sorpresa, opinó que el libro tenía una
forma de ver lo que era un asesinato que se centraba en analizar la sociedad y
el entorno donde se había producido, en vez de incidir en los aspectos más
escabrosos, aunque estos tampoco los ignora.
No es
que me dejaran hablar mucho más, porque ya sabemos que afortunadamente a los
participantes les gusta eso: participar y siempre con interesantes
aportaciones.
En
este sentido Jose nos informa de lo que había investigado sobre el autor.
Periodista, defensor del feminismo que aboga por una nueva masculinidad que se
observa en todas sus obras y también en este de Laetitia, que no deja de ser un
crimen de violencia de género. Primero violación y luego asesinato.
Emilio
menciona la página 364 donde el autor hace un alegato a la nueva masculinidad
que debería darse en los hombres para que abandonen los comportamientos
machistas, que los puede llevar incluso al asesinato.
Todas
las féminas le informamos a Emilio de los problemas que tuvimos en nuestra
infancia y juventud a la hora de tomar el metro o cualquier transporte público,
en los que nos teníamos que defender de cientos de manos que intentaban meterse
debajo de nuestras ropas. Increíblemente, algo tan cotidiano que fue para todas
las mujeres en los 60 y 70, él lo ignoraba. Es lo que tiene normalizar
comportamientos aberrantes. Como no se habla de ellos, simplemente no existen.
Volviendo
al relato, los comportamientos de los hombres protagonistas no siguen un patrón
fijo. Son comportamientos que varían según las circunstancias. Así el padre
biológico intenta corregirse y ser buen padre en la medida de lo posible. El
padre de acogida va de un comportamiento estricto y afectuoso a un abuso
sexual, y el asesino tuvo posibilidad de regenerarse, pero prefirió la
violencia y el asesinato para solucionar su problema.
Los
hechos narrados transcurren durante el gobierno de Sarcozy (Francia 2007-2012)
que intenta sacar un rédito político del crimen. Las medidas propuestas por los
gobiernos conservadores siempre son las mismas: encontrar un culpable social y
aplicar castigos más duros. La investigación de Jablonka deja patente que
ninguna de estas propuestas es efectiva.
Toda
la sociedad francesa se conmueve por este caso. Los personajes, todos reales,
están perfectamente descritos. Laetitia y todos los protagonistas se adaptan a
las circunstancias que les ha tocado vivir. Son moldeables y moldeados por lo
que tienen alrededor, en este sentido su construcción literaria es totalmente
redonda.
El
autor introduce en la novela/investigación, tanto los datos policiales como las
entrevistas; y también toda su investigación sobre las leyes. Este estudio tan
exhaustivo de las leyes y normas criminalísticas ha parecido muy aburrido a las
participantes. Alguna como Olga le ha llevado a cerrar la lectura. A Francisca
le ha parecido más desagradable la forma de hacer desaparecer el cuerpo (Lo de
descuartizar un cuerpo, va siendo muy recurrente en la tertulia. Tendremos que
hacérnoslo mirar).
En el
libro aparecen todos los elementos sustentantes de los abusos continuados a
Laetitia y a su hermana Jessica. Desde el padre biológico violento y abusador
de la madre de ambas, hasta el abuso del hipócrita padre de acogida y,
finalmente, la violación y el asesinato de Laetitia. Lo curioso es que todos
estos abusos la sociedad e incluso las hermanas lo tenían normalizado. Esa normalización
es la que llevó a Laetitia a ser asesinada, al decirle con una cierta
ingenuidad al ligue de ese día, delincuente habitual, que lo iba a denunciar
por violación. El tipo, violento y sin escrúpulos, vio la mejor solución al
problema, matándola.
La
novela quiere resaltar y poner en valor, la vida de Laetitia junto a su hermana gemela Jessica. Antes que víctima
fue una joven con alegrías y tristezas, a las que tuvo que hacer frente. Con
amores y desamores, aciertos y fracasos…todo ello parte de su corta vida, que
el autor quiere resaltar.
Tampoco
oculta la vida y andanzas del asesino, que como él resalta, no estaba vigilado
porque no era un depredador sexual sino un violento delincuente habitual.
Todo
el libro se mueve entre un hecho novelado y una labor de investigación. Los
capítulos están organizados para mantener esa dualidad.
Los
personajes son reales, desde Sarkozy, a los integrantes de los servicios
sociales. Jueces, periodistas y abogados relatan al escritor cómo vivieron el
proceso y los documentos que aportaron. Tanto el juez instructor como los
servicios sociales salen muy bien valorados por su labor ecuánime y
profesional.
En
esta misma obra se menciona alguna otra novela ya leída en nuestra tertulia, en
la que el relato parte de un hecho real. Así se menciona “A sangre fría”
de Truman Capote, que el autor menciona que tomó como modelo para escribir
esta. También está mencionada “El adversario” de Emmanuel Carrère,
también basada en un hecho real y en España llevada al cine con Alberto
Coronado como protagonista. También se ha hecho recientemente una serie basada
en nuestro libro, Laetitia.
En
fin, como todo, el libro puede gustar más o menos, pero su construcción
literaria es muy buena. También resalta la aportación de una visión humanística
a un crimen de delincuencia común donde los componentes de violencia de género
están latentes desde el principio, pero solapados por todas las demás
cuestiones que los envuelven. Todo ello está bien relatado, aunque a veces sea
demasiado exhaustivo. (Toda esta parrafada es opinión mía. Como veis me
aprovecho de ser la que escribe, je, je.)
Nos
habían dicho que a las nueve menos cuarto tendríamos que irnos y ya habíamos
pasado esa hora. Nos habíamos bebido ya nuestra botellita de vino para brindar
por los que estábamos y por las dos ausentes, Trini y Alba, a las que deseamos
ver en septiembre.
De los
libros propuestos y ya mandados por Floro elegimos “Vagabundo en África”
de Javier Reverte. Y para el que tenga tiempo, uno más, de tema histórico y muy
bien investigado, ”La Brecha“, de Toti Martínez de Lezea, que seguro que
también nos lo localiza Floro.
Próxima
tertulia el miércoles 17 de septiembre.
El
tema para proponer libros: Los bares. O el alterne. O las dos cosas juntas.
Bueno lo que se os ocurra.
FELIZ VERANO A TODOS Y
TODAS









