Tertulia de Paloma 26 de mayo de 2026.
Violeta de Isabel Allende.
Llegamos
al Pando muy puntuales, pero ya estaba allí Francisca. Y enseguida se
incorporó Alba.
El calor fuera era agobiante por lo que en un
principio se agradeció el aire acondicionado, aunque sabíamos que pronto íbamos
a pedir que lo bajaran. Como ya teníamos experiencia de otra vez que pasó lo
mismo y no nos lo bajaron alegando que iba todo conectado, no dijimos nada.
Estaba la camarera de rizos en el mismo espacio,
comiendo una ración. No sabemos cómo fue el asunto, el caso es que cuando
empezábamos a estar heladas se fue la luz en esa zona y con ella el aire, cosa
que nos agradó sobremanera. No dijimos ni pio, porque la luz de fuera era
suficiente para llevar nuestra tertulia y fue un descanso cambiar a una
temperatura mucho más agradable. Así que hicimos la reunión con la luz
natural y sin aire acondicionado. Estuvimos bien.
Se fueron incorporando Olga, la benjamina del grupo, y
Trini. Ya sabemos que Paloma llega un poco más tarde. A los nietos se ha sumado
los inconvenientes del metro de Madrid que funciona como una regadera. Casi le
da un golpe de calor por la asfixia.
Como ya sabíamos, no contamos con la presencia de
Emilio, que está feliz junto a Concheta por las playas de Málaga. Lo echamos de
menos y le deseamos lo mejor.
Violeta de Isabel Allende.
Comienza el comentario Trini. Es una deferencia ya que
tuvo que faltar a la reunión anterior por la muerte de su hermana. Como siempre
ocurre en esta primera intervención las participantes estamos en silencio los
cuatro primeros minutos. No llegamos a cinco. Lo cual significa que la persona
que esté en posesión de la palabra en ese momento no debe demorarse mucho en
mostrar sus opiniones, si es que quiere ser escuchada antes de que empiecen las
intervenciones “motu propio”.
Trini ha distinguido en la novela una estructura de bloques, que corresponden a la vida amorosa de la protagonista: soltería, matrimonio, separación y segundo matrimonio. Puede que esté estructurada así porque en lo que coincidimos todas es en que la vida personal y amorosa de la protagonista lleva más peso en la novela que todos los demás acontecimientos que ocurren en el siglo, y son muchos.
Esta vida de Violeta, parece en momentos coincidir con la vida de la escritora Isabel Allende. Es una mujer apasionada, económicamente pudiente, con varios matrimonios a su espalda y algunos posibles amantes.
Con tanta incidencia en la vida personal, amorosa, sexual y económica de Violeta, los temas importantes que ocurren en la sociedad de Chile como el golpe de estado, el asesinato de Allende, la dictadura, los desaparecidos, etc. quedan solapados. Eso a pesar de que Violeta tiene a su hijo que consigue huir para no ser asesinado. Y también toca el tema de las fosas comunes y los desaparecidos, tan trágico, de forma rápida. En una de esas fosas se encontró a Torico, el criado fiel, que dio su vida por el hijo de Violeta.
En los años tras la dictadura hay un cierto paralelismo con la Transición española.
La narración en algunos momentos también puede
parecerse a un diario, pero dado la extensión que quiere abarcar la novela,
resulta imposible. La mención a Camilo, aparece de vez en cuando para que el
lector no olvide a quien le escribe esta carta. La escritora intenta forjar el
relato en forma de carta a Camilo, pero es un intento epistolar fallido.
Todo el problema de la violencia de género, se presenta, pero muy tapado, por la pasión que siente por el guapo Julián y por la sumisión a sus maridos.
Desde el principio al final, la obra está protagonizada por mujeres. Ellas son los ángeles de la novela. Empezando por sus tías, Pía y Pilar, por su institutriz Mis Taylor, por la novia de ésta, por la campesina Facunda, por la indígena Yaima, y otras tantas que aparecen y cuyos nombres no he apuntado. La más desgraciada de todas, su hija Nieves, que tenía todo lo que las otras no pudieron ni soñar, y que le deja como herencia a su nieto Camilo.
El nieto Camilo, es el más desdibujado de la novela. Nos
enteramos casi al final de quién es. Con él mantiene la misma inconsistencia
que al hablar del país. Sabemos que es Chile, pero no lo menciona. Tampoco
utiliza ni una sola palabra de dialecto chileno, y mucho menos indígena (si es
que en realidad queda alguno).
Siguiendo con el comentario de Violeta, todas
coincidimos que en general, aunque esta novela es de lectura fácil y agradable,
le falta una cierta calidad literaria.
Según algunas entrevistas, parece que la autora comienza una novela cada 8 de enero. Y claro tiene muy cogido el tranquillo de la narrativa. Como sus obras se venden muy bien, no se molesta mucho en realizar ningún experimento innovador en la temática de sus novelas.
Brindamos con nuestro tradicional verdejo por nuestro amigo Emilio que no estaba y por nuestra última reunión del curso.
Antes de comenzar con la propuesta de libros para septiembre informé de la sugerencia que me había mandado Susana sobre un libro que les había impresionado en la tertulia en que está ella en Valladolid. Este era el Cordero carnívoro (el título se las trae), y su autor es Agustín Gómez Arcos.
Fue uno de los títulos propuestos, yo cumplí lo que le había dicho a Susana, pero no fue de los seleccionados, daba yuyu. Se lo pediré a Floro, a ver si lo encuentra y lo leo en verano. El título da escalofríos.
La próxima reunión es el 23 de septiembre y la
propuesta de Trini es que la hagamos en El Espinar. Siendo así, tal vez
tengamos que cambiar la fecha de miércoles a sábado. En fin, sería bueno hacer
alguna salida el grupo de la tertulia. Acordaos lo agradables que han sido las
que hemos hecho a Valladolid, a Arenas, a Millana, a Villarejo. Id pensando en
reservar una fecha en septiembre alrededor de ese día. Será la que proponga
Trini.














