Tertulia de Paloma. 29 de noviembre de 2023
Tienes que contarlo, de José Sanclemente y Betibú, de
Claudia Piñeiro

En ese rato estuvimos también comentando las obras de teatro que habíamos visto últimamente juntas, La madre de Franquenstein, dirigida por Carmen Portaceli, basada en la novela de Almudena Grandes, y Tennessee, dos obras cortas y un entremés, dirigida por María Ruiz. Nos parecieron muy distintas, pero ambas muy bien puestas en escena e interesantes. Trini y algunas personas más piden más salidas de ese tipo...y que las organice... Jose.
Tienes que contarlo de José Sanclemente
En ésta de Sanclemente, el trabajo con los personajes no es muy profundo, mantienen el mismo comportamiento durante toda la novela.
La historia de amor entre periodista y policía es muy bonita pero poco verídica.
Ocurren demasiadas muertes para que luego se resuelva todo fácilmente, pero con la pirueta de meter a la CIA. El escritor está más pendiente de poner de manifiesto el poder de los medios de comunicación, su relación y competencia entre ellos y el poder de quien puede manejarlos, que de desarrollar la trama de los asesinatos de forma más coherente.
Nos recuerda a los guiones de cine de la industria americana. La aparición de la mujer de la CIA ayudando a resolver el caso y perjudicando a su propia organización es un tanto fantasiosa. Parece que el argumento se le ha ido de la mano al escritor. Eso sí queda claro el interés del espionaje norteamericano para controlar los medios de comunicación y las agencias de datos para su posterior manipulación.
Que el asesino se encuentre trabajando en el periódico y que la topo sea una de las personas más desapercibidas de la redacción nos muestra que el autor conoce el mundo del periodismo y también el de la CIA. Pero aun así la historia tiene un desenlace un tanto forzado.
Volviendo a nuestro momento de Tertulia, en el bar Pando tenemos un nuevo camarero, un tanto brusco, que no nos hace mucho caso y al que hemos tenido que ir a pedirle la botellita de vino blanco y alguna ración para acompañarla ya que las tapas que nos ponen aquí a diferencia de nuestro añorado PEPE son escasas. Aun así, el local es amplio y podemos hablar todo lo que queramos sin molestar a la gente. Y con nuestra copita de vino nos disponemos a comentar el segundo libro.
Betibú de Claudia Piñeiro
Impresiona cómo la clase alta argentina se protege aislándose del mundo que está a su alrededor. Su zona residencial es un paraíso artificial “El Country, La Maravillosa”, un lugar con tantos controles que dificulta la vida cotidiana de cualquier persona normal.
Uno de los cambios de actitud más interesantes se produce en el encuentro de Nurit con su antiguo amante. La sorpresa de darse cuenta que el hombre al que tanto amó es un cretino de tomo y lomo. El relato que le hace de su operación de próstata y su propuesta de relaciones final es lo mejor que le ocurre para el total desenamoramiento.
Otro de los cambios de actitud, ocurre
con la periodista que supuestamente había escrito una crítica demoledora contra
la última novela de Nurit. Cuando descubren, ella y sus amigas, que el director
la había obligado a firmar esa crítica, la actitud de todos cambia.
La trama de la novela está tan bien organizada que desde la segunda página aparece ya que faltaba una foto en casa del asesinado (de esto me he dado cuenta repasando un poco el libro). Y efectivamente, la asistenta recuerda cómo el patrón se enfadó con ella por la desaparición de una foto. Siguiendo el hilo de esa foto llegan Nurit, Brena y el Pibe a la causa de los asesinatos.
Son excelentes los comentarios de las amigas observando cómo tienen distintas apreciaciones los hombres que han sido violados y las mujeres que también lo han sido. En el caso de las mujeres, a pesar del tremendo trauma, somos más propensas a rehacer nuestra vida y la violación es algo de lo que estamos prevenidas y nos puede suceder. Los hombres no y por eso este hecho les marca profundamente toda su vida. Esta es la causa de los asesinatos.

La historia concluye con el romance entre Brena y Nurit, pero en una pirueta más de este tremendo final, cuando la autora nos está relatando, como en otras ocasiones a lo largo de la novela, a la vez momentos distintos, en lugares distintos lo que hacen varios de los personajes, los lectores se enteran de que el supuesto criminal ha sido asesinado a tiros en su lujosa mansión. Es entonces cuando un oscuro personaje policial secundario sale discretamente de la casa sin que se note su presencia, llevando una carpeta con toda la información necesaria para amedrentar, chantajear o asesinar a cualquiera que publique la verdad. ¿Es realmente el sicario omnipresente desde el principio de la novela? De todo esto nos enteramos los lectores, no los protagonistas que están viviendo su historia de amor. Genial.
Paloma Álvarez, que llegó a tiempo de comentar y oír todo, nos informó que esta autora es de las mejores de argentina de novela negra. Nos animó a leer “Las viudas de los jueves” que fue su primera novela, y “Las catedrales”, entre otras. Para que no metáis la pata dijo que otra, la última que ha escrito, es la peor. No recuerdo el título, pero ya os lo dirá Paloma.Llegamos al final de los comentarios y comenzamos con las propuestas y votaciones para seleccionar las novelas para el próximo mes, esta vez novelas gráficas. Salen elegidas: Regreso al Edén de Paco Roca, y Notas al pie de Gaza de Joe Sacco.
Saltamos diciembre así podéis buscar y ver la película
de Betibú de Miguel Cohan hecha en el 2014.
Felices Fiestas y Feliz Año Nuevo 2024 !!!









