martes, 2 de mayo de 2023

Tertulia del 26 abril del 2023. Antonia de Nieves Concostrina. Y, Los Buscadores de conchas de Rosamunde Pilcher.

 Tertulia -26 abril-2023.

Antonia de Nieves Concostrina. Y, Los Buscadores de conchas de Rosamunde  Pilcher.

Nuevamente reunidas dentro de nuestro último lugar elegido para llevar a cabo la tertulia, el PANDO. Lugar amplio y fresco y aunque no es tan entrañable como nuestro PEPE, nos estamos encontrando bastante a gusto en él. Los camareros ya nos van conociendo y son amables. No hay tantas tapas y tan abundantes como en el PEPE, pero al final con alguna ración que pidamos y nuestras botellitas de vino lo llevamos bien.

Tuvimos la inmensa alegría de la asistencia de Olga. Estaba guapísima y muy optimista ante el futuro ya que ha afrontado la primera parte de su enfermedad con resultados muy positivos. Nos dio un alegrón verla con su pelito corto, que le favorecía un montón, y con esa energía positiva que irradiaba. Estaremos en contacto contigo, querida Olga, para darte todo el apoyo que seamos capaces de transmitir. ¡Qué alegría nos distes viniendo!

Bueno, con tantas emociones nos costó entrar en faena, pero al final nos centramos y comenzamos con los comentarios.

ANTONIA de Nieves Concostrina.

Una novela fácil de leer. La abuela le va contando su vida a la nieta. El relato va hacia delante y atrás, introduciendo a personajes de tres generaciones distintas, y los cortes a veces no están claros, por lo que hay momentos en que el lector tiende a confundirse y no saber si se está hablando de la abuela o de la madre.


          La historia trascurre en el Madrid castizo, de las clases populares habitantes de la zona sur, con el mercado de la Cebada, la calle de Lavapiés y todos sus aledaños, y otras calles desaparecidas, como la del Águila, que es donde vive la familia de Antonia.

El estilo costumbrista de la autora nos recuerda al Galdós de Fortunata y Jacinta. Por muy duro que fuera la vida de las clases populares en Madrid, a principios de siglo XX, nada fue comparable al terror, los crímenes, el hambre, la miseria y la injusticia de la posguerra. El mundo de las corralas, ahora casi desaparecido, pero del que las integrantes de la tertulia hemos conocido algunas, está ampliamente reflejado.

Riñas y solidaridad; pobreza y ayuda mutua; tristezas y alegrías compartidas… ese era el día a día de la familia de Antonia. Como a todas las familias pobres de Madrid les golpeó la guerra y ellos, que nunca se habían metido en política, se vieron tan represaliados como los demás. Las torturas dejaron a la madre de Antonia con un terror que le llevó a abandonar a su hija, y a Antonia a cargar con un padre miserable, holgazán, sinvergüenza y maltratador al que tuvo que cuidar hasta su muerte, que a todos los lectores nos parecía que no llegaba nunca.

Como ya he dicho, en el libro se mencionan muchas calles del barrio de Arganzuela. La calle San Pedro, es donde estaba el colegio religioso de Antonia. La Iglesia también recibe su rapapolvo por la mezquindad de los curas del barrio, déspotas, desconfiados y avarientos. No hay ni el más mínimo atisbo de caridad cristiana en ellos.

Se aborda uno de los males endémicos de Madrid: la escasez de vivienda. Si antes de la guerra suponía un problema por lo pequeñas que eran las casas en las corralas, después de la guerra llegó el chabolismo masivo, con la llegada de emigrantes del mundo rural. Se habla de los nuevos ensanches como el de Villaverde y los chanchullos en la concesión de esas viviendas, con los privilegios para los adictos al régimen.

La historia llega hasta los años 70, donde la inmigración a Europa, e incluso a Australia, había supuesto un desahogo para las maltrechas economías familiares madrileñas y españolas. Como curiosidades cuenta la historia de la plaza de toros de Vista Alegre que por defectos en su construcción se le llamó “la chata” y hoy destinada a eventos deportivos, políticos o musicales. También la ampliación de la Gran Vía de San Francisco, que se llevó por delante varias calles del Madrid castizo como en la que vivía la familia de Antonia.

Para nosotras que somos profesoras “nos llena de orgullo y satisfacción” que en su madurez la protagonista aprenda a leer y escribir en un centro de adultos. Y no solo eso, sino que tan espabilada que era, se interesara por el mundo de la bolsa y fuera su afición comprar y vender acciones, invirtiendo rápidamente las ganancias en cosas sencillas, pero de satisfacción inmediata: un vestido, unas cortinas o una plancha…

 

 LOS BUSCADORES DE CONCHAS de Rosamunde Pilcher

Nos ha ocurrido una cosa curiosa con esta novela porque realmente nos ha gustado a todas, pero al mismo tiempo se nos ha hecho muy larga con lo que algunos no la han leído toda. De hecho, la habíamos terminado Paloma, Francisca, Trini y yo. Bueno, a mí me quedaba un trozo, pero ya la había leído hace algunos años.


            Efectivamente es muy larga, pero a la vez son muy interesantes las historias que cuenta, y que sí que son historias de amor. La primera la de la pareja del pintor y la francesa Sofia. Después, Penélope y su amor auténtico (no el de su marido), el oficial muerto en la guerra. Y, por último, el amor de Olivia y Cosmos, aunque terminado abruptamente. También están las historias de ayuda y comprensión entre Penélope y Antonia y la última historia de amor entre los dos jóvenes, Antonia y Danus, que cierra el ciclo de parejas, que transcurre por dos tercios del siglo XX.

Los capítulos están ordenados por los nombres de los personajes que van apareciendo, y cada uno de los personajes totalmente redondos, presenta unas características sicológicas distintas. El esnobismo y vacuidad de Noel contrasta con la sinceridad de Danus, el joven jardinero. Nancy y su deseo de aparentar es el contrapunto de Olivia tan radicalmente realista y resolutiva.

Esta Olivia, hija preferida de Penélope, es la superwoman de la novela. Triunfadora, renuncia al amor por su deseo de independencia, y es bastante condescendiente con los demás. No se sabe si nos la quieren presentar como el modelo ideal, pero tampoco es que caiga muy simpática.

El ambiente inglés, suave, verde, ese toque de té de las cinco que saben dar los británicos a todo lo que hacen, convierte la novela en algo agradable y grato a los sentidos. La Segunda Guerra Mundial, con sus escaseces materiales y el dolor que provoca a Penélope por la muerte de su madre en los bombardeos, no llega ni a rozar la extrema violencia que refleja el relato antes comentado, de Nieves Concostrina, sobre nuestra guerra y posguerra civil.

A todos nos han gustado las descripciones y menciones de lugares de Inglaterra, concretamente de Cornualles, así tenemos Porthkerris, un lugar muy mencionado, donde Lawrence pinta “Los buscadores de Conchas” que da título a la narración.

 

        Creo que he recogido todo de lo que se habló en la tertulia y una vez que no tuvimos más que decir sobre los libros, nos dispusimos a elegir las novelas para el mes siguiente. El tema era la costura, la moda, algo que tuviera que ver con las telas y la confección. Salieron elegidas: Vestid, vestid, malditos de Monserrat Valls y Juan Genovés. Y, La modista de la Reina de Catherine Gennec.

El día fijado para la siguiente reunión es el 23 de mayo a las 7 en el Pando y elegiremos libros de Luisa Carnés. Y en esa tertulia concretaremos la visita a Valladolid del 10 de junio. Esperamos que pueda venir Olga.