29 - 6 - 2021- Pólvora, Tabaco y Cuero. Javier Valenzuela.
Nos reunimos después de año y medio sin poder hacerlo en una terraza de la zona de Cuzco seleccionada por Paloma Álvarez. Todxs vamos con mascarilla, que no impide que mostremos nuestra alegría al vernos de nuevo y reanudar la tertulia. El sitio es muy agradable, se llama El Baladro.
La novela Pólvora, tabaco y cuero, un título que a todxs nos
cuesta recordar, nos ha gustado. Comienza a hablar Francisca, a la que le gusta
la información que da el autor sobre la guerra civil. En todo el relato se
observa una mirada cariñosa hacia el que a pesar de eso los habitantes intentan
llevar su vida con normalidad.
Llama la atención de anarquismo en el que milita el
protagonista Ramón Toral y se destacan sus rasgos pacifistas.
Es un retrato del Madrid de 1936, con los continuos
bombardeos y que a pesar de eso los habitantes intentan llevar su vida con
normalidad.
Les llama la atención a Paloma y Alba que han vivido por la
zona, la descripción de los barrios de Tetuán en los que todavía quedan algunas
calles con los mismos nombres como la de hierbabuena.
Los personajes, a pesar de los momentos tan violentos de la
guerra, son solidarios con sus semejantes. Comparten la poca comida que hay y
lo difícil que era conseguirla en aquellos momentos. Tanto Ramón. Como Liberto y
Manuela, son personas entrañables.
No es una novela negra, sino más bien el relato de una
investigación policial, solapada con los problemas de la guerra, del espionaje
de la quinta columna, y de la extraña muerte de Durruti, siempre llena de
incertidumbre y para la que la novela da una explicación bastante creíble.
Ramón Toral tiene una sensibilidad bastante feminista, por lo
que se hace más querido por las lectoras. El asesinato de la mujer lo
inscribiríamos actualmente en un crimen de género.
Como nota curiosa sale el bunker del Parque del Capricho, que
hoy en día se puede visitar.
La historia de Durruti, sale también en el libro que leímos
de “El anarquista que se llamaba como yo” de Pablo Martín Sánchez.
Bueno, todo esto lo voy entresacando de las notas que tomaba
cuando hablaba alguno de los tertulianxs. No es que nos prestáramos mucha
atención unos a otrxs, pero es que la mesa era grande, y estábamos separados y
además estábamos tan contentos de vernos que era muy difícil que nos
controláramos y respetáramos turno de palabra.
Entre opinión y opinión vimos a los nuevos nietos de Emilio y
de Paloma. Muy guapos los dos. Y más grande el de Paloma.
Los libros propuestos para la próxima reunión son: Los Pazos
de Ulloa de Emilia Pardo Bazán y dos relatos: El Encaje Roto y “Un destripador de
antaño” También de Pardo Bazán.
Hemos echado mucho de menos a nuestros tertulianos, Maribel y
Floro que se han ido a vivir a Arenas de San Pedro, fuera del bullicio madrileño.
Les deseamos lo mejor en esa nueva vida y pensamos que en
algún momento podremos volver a verlos.
Nuestra próxima reunión será el 22 de septiembre y ya
fijaremos el sitio según vaya el COVID.
Feliz verano para todxs los tertulianxs

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.