viernes, 3 de diciembre de 2021

24-noviembre-2021. Florescencia. De Kopano Natiwa Cada día es del Ladrón. Teju Cole.

 

24-noviembre-2021.

 Florescencia. De Kopano Natiwa            Cada día es del Ladrón. Teju Cole.

Nuevamente en el bar Pepe, esta vez con menos tertulianxs porque por primera vez falta también Emilio, que está disfrutando de su jubilación por las playas de Ibiza.  


 
CADA DÍA ES DEL LADRÓN.

Comenzamos con este libro, cuya acción transcurre en Nigeria. Comienza Francisca, que menciona lo sorprendida que se ha quedado al descubrir un país sumido en la corrupción y la delincuencia generalizada, tal y como lo escribe el autor desde el principio. El protagonista es un médico nigeriano que vuelve su país desde USA. Corresponde con la ocupación del autor por lo que puede tener algo de autobiográfico Violencia continuada en el país que llega a su clímax en la escena de como queman vivo a un niño, suceso que fue recogido por las cámaras de alguna televisión europea.

La vida de cada persona es una peripecia diaria, por lo que se deduce que es más fácil escribir narraciones basadas en la costumbres y sucesos africanos, que en la monótona vida europea. La tradición oral está muy presente en las leyendas nigerianas.

Llama la atención que no resaltan ni la riqueza que el país tuvo en tiempos pasad, ni la tragedia de la esclavitud, que podrían ser base de la identidad del país. No hay ninguna valoración de este pasado, en cambio si hay un excesivo amor a la opulencia, al enriquecimiento y la ostentación de un nivel de vida individual e insolidario que las ideas cristianas generalizadas en esa población no solo no critican sino que lo fomentan. Vemos el caso del pastor evangelista exhibiendo su tren de vida y siendo por esto más admirado por sus creyentes.

No hay muestras de blancofobia. Parece que como son los más ricos se les respeta más. No existe un gobierno que pueda poner freno a la delincuencia generalizada, donde el robo y la extorsión se ven con toda naturalidad.

Aun así el protagonista ve destellos de esperanza en la tienda de libros y discos antiguos, o en algunos hechos curiosos como el nombre de una funeraria “El astillero de Caronte” que recuerda la cultura clásica.

Escrito en frases cortas y claras, el libro es ameno de leer, y la sucesión de hechos le dan rapidez al relato. Recuerda en alguna manera un libro de viajes.

FLORESCENCIA.

Transcurre en Sudáfrica. La protagonista, al igual que la escritora es una mujer.

El libro está recorrido por su sangrado continuo, cosa que le complica la vida mucho, y tampoco le ayuda las creencias religiosas cristianas, presentes en la sociedad africana, y presentes en el libro de principio a fin, ya que cada capítulo comienza con un escrito bíblico, que a ninguna nos ha gustado y que tampoco lo hemos visto necesario.

Se supone que la escritora si lo vio interesante para estructurar su novela.

 

El país, de Nelson Mandela, es un caos de ideas xenófobas, no solo contra blancos sino contra los negros de los otros países, dando igual del color que sean, la cultura que tengan y la religión que practiquen.

La religión está mezclada de restos de ideas animistas, y supersticiosas en las que a los extranjeros se les ve cómo demonios. El ser médica no te exime de ese odio irracional.

Ser mujer todavía es más problemático. A la protagonista no le gusta su profesión. Se siente culpable por no sentir más simpatía por sus pacientes. Con su amiga y colega de Mozambique no llega a establecer una conexión ms emotiva pues el radicalismo de su amiga la asusta.

El libro está dividido en cuatro partes muy marcadas, en las que destaca la salvaje violación, concebida por sus compañeros como un justo castigo por ayudar a los extranjeros.

El título de la novela puede tener que ver con esa larga menstruación de la protagonista, o bien con el embarazo tan “bonito” que le queda después de la violación, y del que tan feliz se siente.

El país no sale muy bien parado en la visión que podemos tener después de leer el relato, y creo que la protagonista tampoco.

Bueno, continuamos la charla sobre nuestras cosas, Trini nos contó sus amores y la indiferencia con la que trataba a los pelmas que le tiraban los tejos. Y eso que con su cutis, (Cuyo secreto no nos contó) arrasaba corazones. Éramos pocxs y solo hubo una botella de vino, os lo aseguro, pero como siempre estábamos felices.

La dueña del local nos sorprendió con la noticia que a su marido le gustaba mucho la literatura y había escrito dos libros de poemas durante la pandemia. Los hemos comprado y luego iremos a que nos los dedique.

También compramos la lotería del Bar y le pedimos a Susana la del CEPA. Se encargará José Antonio de repartirla.

El tema para los libros de la próxima reunión era la literatura dentro de la literatura. Los libros que salieron elegidos fueron:

“Y entonces sucedió algo maravilloso”, de Sonia Laredo .Y “El coleccionista de libros” de Charlie Lovett. De extra, como es muy cortito “El librero “ de Roal Dahl.

 

 

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