jueves, 7 de marzo de 2024

Tertulia literaria. 28 de febrero de 2024. Que el tiempo nos encuentre de Teresa Viejo.

 

Tertulia literaria. 28 de febrero de 2024

Que el tiempo nos encuentre de Teresa Viejo.



 

Fuimos al teatro a ver: La Regenta de Leopoldo Alas, Clarín.

 

Comenzamos la tertulia dando nuestra opinión sobre La Regenta. Es la obra de teatro que habíamos visto unos días antes en el Teatro Fernando Fernán Gómez. Cada uno dio su opinión sobre la adaptación de esta novela del siglo XIX, al espacio teatral del siglo XXI.

 A todas nos pareció muy buena esta adaptación teniendo en cuenta la gran extensión del libro y su dificultad de presentarlo sintetizado en un escenario con una duración de hora y media. Nos pareció que había sido una gran labor de adaptación y puesta en escena.

 En cuanto a la interpretación Jose destacó el papel de la madre del Magistral que nos explicó en una escena lo que había sido la vida de su hijo y los problemas que su afición a las mujeres le podía acarrear.

 Había también una voz en off que completaba las lagunas que pudiera tener la representación con respecto a la novela.

 Muy bien interpretados todos los personajes, si bien nos pareció que el Don Juan de Vetusta, Álvaro Mesía, era demasiado viejo para ser un galán, y que el supuesto protagonista, Fermín de Pas, quedaba muy en segundo plano, un tanto deslavazado. Fue inevitable compararlo con la extraordinaria actuación de Carmelo Gómez en la serie de televisión.

 

En esta versión teatralizada la auténtica protagonista es Ana Ozores, sus miedos, sus deseos, sus pensamientos, etc. La interpretación está bastante bien, dado todas las inseguridades de este personaje y su difícil comprensión en el mundo actual.

 Y una vez recordada nuestra visita al teatro en la que debido al sitio tan aislado, la Plaza Colón, - aislado de bares quiero decir- no nos pudimos ni tomar un vino, nos disponemos a tomarnos la revancha, y comenzar con el comentario de nuestra novela de turno.

 

 Que el tiempo nos encuentre de Teresa Viejo.


Empezamos muy bien con el firme propósito de respetar los turnos de palabra y dejar hablar al que la tiene. Con esta confianza comenzó el comentario Alba, que estaba a mi derecha. La intención fue hacer una ronda en la que todas pudiéramos hablar. Y me parece que en un primer momento lo conseguimos.

 

Para Alba esa manera de narrar con los saltos continuos en el tiempo hacia atrás, más que aclarar nada, despista. En esto estuvimos todas de acuerdo. Pone la fecha delante para abrir la narración y luego corta los hechos y vuelve a otro momento, dentro del mismo capítulo, por lo que la historia lineal se hace muy confusa.

 Hay diversos hechos históricos: la emigración y exilio, México, España, Guerra Civil, Segunda Guerra Mundial… Muchos hechos, algunos mejor contados que otros. Y sobre todo la incidencia de estos hechos en la vida de los personajes.

 El papel de los primeros refugiados de la guerra civil, está muy bien contado. Con ese contraste de la salida de la España sombría y la llegada a un México luminoso.

 A Olga, como a todas, le costó seguir la historia. Hay un lio con los protagonistas, los Hugos, las Auroras, un Atilano que sale alguna vez y se olvida… Por no hablar de un tal Vicente, o unos sobrinos, que desaparecen rápidamente. La fingida muerte de Aurora tampoco está clara. Y nos confunde con el nombre auténtico de Aurora y el ficticio de Vera Velier.

 El cine, que debería ser el leitmotiv de esta novela, brilla durante muchas páginas por su ausencia. Según la autora la novela es un homenaje al realizador Morayta que emigró a México en las primeras oleadas del éxodo español de la Guerra Civil. Pero éste tiene un papel totalmente insignificante en la obra.

 Jose nos informó de la búsqueda que había hecho sobre la película “Carne de fieras”, recurrente en la novela y filmada en julio de 1936, y sobre su protagonista Tina de Jarque. Nos mostró en su móvil algunas imágenes de la película recuperadas en 1991 y localizables en You Tube, donde no solo se veía a Tina de Jarque bailando, sino a una domadora desnuda danzando entre leones, que es la que da título a esa película maldita y desaparecida, que Pablo, otro personaje, se esfuerza en encontrar. 

Aquí veis un fotograma de la película "Carne de Fieras" con Tina de Jarque y su mítica actuación en el cabaret:

                       
               Y aquí la imagen promocional de la película "Carne de Fieras" con Marlène Grey

El personaje de Edwina, en el que se camufla Tina de Jarque en el exilio, nos parece el más interesante y su relación con La Bandida, un personaje real en aquel México convulso donde se movían las dos mujeres.

 Emilio subraya los cuchicheos y calumnias de los compañeros de Aurora en relación con el éxito que había tenido en el cine y que lo achacan a una supuesta relación amorosa con el director. En eso se parece al mundillo cinematográfico actual. 

Para Francisca el personaje de Aurora no está logrado. No consigue identificarlo como mujer verosímil. Su amistad con Edwina es muy interesante, pero prácticamente es poco creíble.

 Edwina es dueña de un prostíbulo de lujo en que consigue cambiar la cara de sus “pupilas” o putas mediante la cirugía estética haciendo que se parezcan a las actrices famosas del momento. En esto la documentación nos habla de lo avanzada que estaba la cirugía estética en México por aquellos años en los que ilustres cirujanos de esta especialidad se asentaron en ese país. Para Paloma el personaje de Edwina tampoco es creíble pues pasa de ser una actriz famosa en España a ser una madama experimentada sin casi ninguna transición que lo justifique. 

La novela toca demasiados temas y crea un misterio de cada uno, pero luego la resolución es un poco tardía y hace que el lector se vaya olvidando de en qué consistían esos misterios. En esta línea están los famosos baúles de Edwina, el tiroteo con asesinato en la torre de una mansión en España, la relación de Aurora con su hermano, la pérdida de los royos de la película Carne de Fieras, la relación casi incestuosa de Aurora con su hermano Hugo, la vida de los refugiados españoles, etc.

 En este momento todas y todos empezamos a hablar desordenadamente y sin acordarnos de nuestra primera intención y creo que ahí hasta me incluyo yo (aunque hay que resaltar que Trini esta vez dio ejemplo y fue la más respetuosa y silenciosa). Era tan densa la novela de casi 600 páginas, salían tantos personajes y eran tan poco perfiladas las personas y las situaciones que todas podíamos comentar muchísimas cosas de cada una.  

Pero todavía no había salido Pablo. El gran Pablo que atraviesa toda la novela, desde las primeras páginas a las últimas, y que en ningún momento tiene un comportamiento acorde con lo que se espera de él, o de lo que espera la protagonista, siempre dubitativa entre su hermano Hugo y su novio Pablo.

 Aparece también el malo de la novela: el alemán Tobías Leisster, espia nazi, que tampoco nos aclara mucho que hace en México pero que nos encanta cuando Edwina se lo carga. Es el momento mejor logrado de la novela.

  Bueno voy a recoger comentarios sueltos que iban saliendo sobre la novela, ya que con tantos temas y personajes se prestaba a que cada una tuviéramos nuestra opinión sobre esas situaciones y cómo estaban relatadas.

 Emilio destaca el papel del maestro de interpretación japonés de Aurora con el que aprende a actuar y eleva su autoestima. Aquí vemos a un México acogedor de toda la emigración no solo española sino asiática. Es una mezcla de razas y culturas que se observa en toda la novela, con las criadas indias de Hugo y Berta y con el nacimiento de la Aurora mestiza, hija de Hugo y de su amante la criada, y sobrina de la Aurora protagonista, que parece que va a tener un cierto protagonismo en la historia pero que la autora la olvida muy pronto.

 Alguien hace ver que en el barco de emigrados iba Alcalá Zamora ex presidente de la República. En este barco iban los que huían de la guerra porque tenían recursos, pero todavía no llegaban los vencidos y perseguidos por Franco, que tuvieron condiciones mucho más duras.

Aquí se ve como son recibidos los refugiados en Veracruz en México, como si fuera una fiesta de alegría y solidaridad:

 Francisca nos informa que el primer cinematógrafo de Madrid estuvo desde 1896 en la carrera de San Jerónimo esquina con la calle Ventura de la Vega, en los bajos del desaparecido Hotel Rusia, instalado por un concesionario de Lumière. 

En este estudio que hace la autora sobre el cine en México en las décadas de los 30 y 40, menciona a muchas actrices y actores reales como María Félix, Lupe Vélez, Agustín Lara... y a un tal Collodi, autor de Pinocho, o a Marga Donato, una de las primeras feministas. Curiosamente no menciona ni a Buñuel, ni a Frida Kahlo, ni Diego Rivera, etc.

Aquí vemos a Miguel Morayta dirigiendo a Emilia Güiu:

 Por supuesto el ataque de los alemanes a un barco de pasajeros mexicano está recogido con cierta exactitud. Situar a la familia de Aurora, hermano y sobrinos, a bordo del barco da un toque de dramatismo a la novela, resuelto de la manera más feliz de todas, recuperando a todos vivos. Tampoco hubiera cambiado mucho el relato si hubieran muerto.

 Pero a veces parece que falta la garra dramática en las diferentes historias. No logra un clímax, no encuentra las palabras adecuadas, quedan a veces desdibujadas en mucho palabrerío. Parece mentira que sea periodista.

 Comentamos que la estructura a veces tan caótica de la obra podría ser que intentara hacer un homenaje al cine, dividiendo lo escrito no en capítulos sino en escenas y secuencias propio de la estructura cinematográfica. Por eso también menciona los “patitos” ideados para cambiar de escena en el cine, que se usaron en México en la época y que sustituirían a un fundido en negro actual. 


            Hay que reconocer que al final consiguió unir todas las cosas sueltas que había en la novela. Así nos enteramos de quién era Edwina, con el relato, éste sí, bastante impactante del asesinato del amante sindicalista de Tina de Jarque y el sacrificio de la mujer anónima que la suplantará. También se resuelve el misterio de lo que pasó en el Torreón con la aparición de una Zita que habíamos olvidado como ejecutora de los disparos. También la aceptación de Aurora del matrimonio con su protector, el productor Diego Espejel, y la muerte de Edwina que nos resuelve el enigma de los baúles, con la aparición de las cintas desaparecidas de Carne de fieras, que finalmente terminan en manos de Pablo que se había pasado la vida buscándolas. Le llegan en su momento de jubilación como archivero y restaurador de la filmoteca española, a la vez que el conocimiento de la existencia de su hijo habido muchos años antes con Aurora.

 El final telegráfico de la novela hubo que leerlo varias veces para enterarnos de qué iba. La autora tiene la misma confusión a la hora de explicarse que el resto del libro.

 Como conclusión pensamos que la autora ha querido abarcar tanto que le ha salido mal. Cualquiera de los temas hubiera merecido un libro.

 Por cierto, Tina de Jarque ya dije que era Edwina y por eso aparecen las cintas en sus baúles. Con tanta historia ya me he hecho un lio. Espero que vosotras sí lo tengáis claro, había tanto que hablar y tanto que rellenar en las historias que decidimos que era mejor completarlas con algún vinito dentro del cuerpo. Así que cayeron nuestras dos botellas y creo que esta vez nos pusieron algunas raciones más presentables que otras veces. Bueno, ¡hubo hasta langostinos!!!

 

Los libros seleccionados para la próxima reunión cuyo tema es la música son: Esta canción me recuerda a mí, de Joe Pernice y  Mozart de camino a Praga de Eduard Mórike.

La próxima reunión en Villarejo de Salvanés el 10 de abril para visitar el Museo del Cine entre otras actividades.

Tema de las propuestas para buscar libros: los museos.

Desde Tarragona y acabando este esta acta os recordamos con amor: 



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