Tertulia de 23
de octubre de 2024.
PASAJE A LA INDIA de E. M. Foster
Este mes no han
podido venir dos de nuestras queridas tertulianas. Paloma por una indisposición
y Francisca que está disfrutando del mar por tierras murcianas.
Comenzamos
nuestros comentarios, con la sensación unánime que el libro elegido con el tema
de “aventuras” no contenía ninguna aventura, sino que era una narración un
tanto monótona que transcurría en la India colonial.
En realidad, el
libro nos había resultado tan pesado que la mayoría no lo terminamos. Solo hubo
algún valiente que llegó al final y estos fueron Jose, Emilio y Alba. Las demás
nos rendimos. Hablo también en nombre de Paloma, que no fue, pero ya me había
dicho sus impresiones anteriormente: “un peñazo”. Para que vamos a andarnos con
eufemismos.
En el libro,
aparecen muchísimos personajes, de cuyos nombres es imposible acordarnos. Los
protagonistas pueden ser Aziz, el médico musulmán; Adela, la inglesa que
“quiere conocer la verdadera India” y quizá casarse con Ronny; Fielding, el
inglés amigo de Aziz; Mrs. Moore, acompañante de Adela y madre de Ronny, el
personaje más agradable de todo el relato, y un sinfín de secundarios con más o
menos presencia en el relato.
Durante toda la
narración se nos presentan los choques culturales entre dos formas de entender
la vida: la oriental de la India y la occidental representada por los ingleses.
El sentimiento de superioridad de estos y el desprecio que sienten por los
indios, se refleja en todos los personajes, sobre todo en los que tienen algún
cargo de relevancia como los Turton, cuya altanería se hace insoportable.
Tampoco se hacen
demasiado simpáticos los aborígenes. Aziz, médico y musulmán, envidia la forma
de ser y el poder de los ingleses, a los que intenta imitar y complacer en todo
sin entender la mentalidad occidental. Esto le lleva a una serie de fracasos a
nivel personal cuyo culmen es la visita a unas famosas cuevas que él propone a las inglesas.
El escritor, es bastante ambiguo al mostrar las formas de dominio de lo que históricamente se ha llamado colonialismo. Se mantiene muy equidistante a la hora de juzgar el dominio de los ingleses, representados en la novela por individuos totalmente mediocres y engreídos, de los que puede ser una excepción Fielding, pero tampoco enaltece a los aborígenes, atrapados en la contradicción de odiar por una parte a los ingleses y por otra envidiar e imitar en la medida de lo posible sus formas de vida.
Nos faltaban datos para conocer cómo había sido el proceso de colonización de La India, pero quedaba claro que todo el colonialismo se basa en la imposición de un poder exterior impuesto al pueblo colonizado con el fin de explotar sus riquezas. Como en el caso de la India, este hecho se encubre con la idea que realmente se está civilizando y llevando el progreso a personas incultas y salvajes.
Todas estas
contradicciones estallan con el episodio llamado “los hechos de las cuevas”. Y
ahí el escritor mantiene el interés en base a la ambigüedad en la que el lector
no se entera de qué narices pasó allí, pero la consecuencia es que por una
neurosis de la inglesita Adela falseada como un abuso y alentada por todos los
clasistas ingleses que la rodean, terminan encarcelando a Aziz, que es incapaz
de comprender qué había ocurrido.
El único inglés que
lo defiende es Fielding. El juicio de Aziz provoca una revuelta donde estalla
todo el odio latente que se tenía contra los ingleses. En última instancia, gracias
a la declaración verídica de Adela que anula su denuncia, Aziz es puesto en
libertad.
Más de la mitad
de la novela trascurre alrededor de este hecho, al que se le dedican dos
renglones para exponerlo, manteniendo a los lectores en la ignorancia y con la
sorpresa de que una cosa tan insignificante provoque tal cúmulo de acciones y
reacciones.
Las descripciones
son minuciosas y se hacen pesadas. Para el lector no está nunca clara la
actuación de los personajes, sobre todo la de los indios, encarnada por Aziz.
Porque también están los otros indios, encarnados por el hindú director del
instituto, que todavía es más retorcido en su comportamiento, envidioso de
todos y boicoteando cualquier acción de Aziz.
El autor, se ve
en la necesidad de ir explicando el comportamiento de los personajes porque por
sus hechos el lector no comprendería su forma de pensar. El deseo de mostrar a
los ingleses que pueden ser igual que ellos, lleva a los indios a fanfarronear
y querer alardear de un poder económico que no tienen, llegando a endeudarse en
este vano intento. Ir de farol les sale caro.
Hemos creído que
la pesadez de la novela se puede deber a una mala traducción, hecha por un tal
José Luis López en los años 70 y que nunca ha sido revisada.
Al ocurrir los
hechos narrados en los años 20, no se refleja ni la división entre castas, ni
la predicación de Gandi, ni los enfrentamientos entre hindúes y musulmanes.
Al final de la
novela alguien dice unas frases recogidas por Emilio y que anticipan el devenir
de la India: “La nación India tiene que trascender los credos religiosos”. Años
más tarde Gandhi lo intentó pero no pudo ser.
“A los indios les
gustan los dioses y a los ingleses hacerse pasar por dioses”. Debe ser por esto
que se mantuvieron tantos años en la India.
Bueno pues como
veis, menos mal que no nos había gustado la novela, que si nos llega a gustar
todavía estaríamos hablando y comentando sobre ella. Y que conste que he
omitido todas las opiniones sobre colonialismos, invasiones y masacres varias,
que se han producido en la historia y de las que también hablamos.
LAS
CIGARRERAS de Emilia Pardo Bazán.
Cambiamos de
tercio y, ya con poco tiempo disponible, comenzamos a comentar el teatro que
habíamos visto el día anterior.
Satisfacción
unánime por haber ido a ver esta obra: nos
encantó a todas.
Todo son
alabanzas a la puesta en escena que, con un decorado fijo y unas sillas que son
movidas por las protagonistas en cada una de las escenas, da un dinamismo al
escenario difícil de conseguir. La
iluminación y la situación de las actrices en distintos ángulos del escenario
crean también la idea de los distintos espacios en los que transcurre la
acción, que son tanto interiores como exteriores, o dentro de la fábrica.
Con brochazos
clave introduce la acción de las cigarreras en el momento histórico: la
Revolución de 1868, con la expulsión de la Borbona y el advenimiento de la
primera república: la federal. A través de sus diálogos vemos las grandes
esperanzas concentradas en estos cambios políticos por estas mujeres obreras.
También todas las dudas, del significado de palabras políticas como federal,
república, pueblo, igualdad…
Aparece el
despotismo de los patronos y la autoexigencia de mujeres pobres, explotadas,
pero a las que no se les consiente ni una pequeña falta. El robo de unos
cuantos cigarros llega a ser un baldón que no toleran ni las compañeras de la
ladrona. Al final se impone la solidaridad y la comprensión ante una compañera
explotada por el patrón y golpeada por su marido. La colecta entre todas para
pagar la deuda es un gesto hermoso, que hace más patente la miseria moral y la crueldad
de los patronos al despedir sin remisión a la ladrona.
El personaje de
Emilia Pardo Bazán, moviéndose en el escenario con un traje negro de época y
relatando los pensamientos de la escritora ante los diversos hechos, es una
pieza fundamental del drama. Ella realiza los diálogos de las pocas figuras
masculinas que aparecen en la escena.
La interpretación
de todas las actrices es magnífica. El papel de la protagonista, “la Tribuna”
según el alias que le habían dado después de hacer un alegato a favor de la
libertad delante de una multitud, es fantástico. Este personaje tiene que
representar las variaciones de carácter y confusión de ideas, al estar
enamorada de un señorito, con la esperanza de casarse con él y quedarse
embarazada y rechazada, con lo que ingresa en el vilipendiado estatuto de madre
soltera, estigma del que no se han podido librar miles de mujeres hasta épocas
muy recientes.
Los diálogos son
buenísimos. El acento gallego afianza la retranca de las conversaciones de las
cigarreras. Ha sido un acierto haber elegido a todas las actrices gallegas. Los
cánticos en distintos momentos de la obra endulzaban la acción y siempre daban
un toque de alegría.
La adaptación de
la obra de Pardo Bazán “La Tribuna” a la mentalidad del mundo actual es un gran
acierto que tuvo su premio en la gran ovación del público. El mismo cambio de
nombre por el de ”Las Cigarreras” ya supone una adaptación que cambia lo que es
un comportamiento individual por la representación de un colectivo de mujeres
obreras, inmersas en una época de cambios y luchando por sus reivindicaciones
sociales. Y todo esto acarreando el problema que tienen como mujeres: el amor,
el matrimonio, los malos tratos, los cuidados, etc.
Terminado esto
dimos comienzo a la propuesta y votación del próximo libro. Salió elegido Juana
de Castilla de María Teresa Álvarez.
La próxima
reunión el 27 de noviembre, miércoles. Y el tema elegido: distopía o
ciencia ficción, pero que se relacione con la realidad actual. Creo que nos
hemos venido arriba con el tema, pero eso fue lo que aceptamos.




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