lunes, 1 de diciembre de 2025

TERTULIA de NOVIEMBRE. 26 de noviembre de 2025 LOS JUSTOS de Albert Camus y MUERTE ACCIDENTAL DE UN ANARQUISTA de Dario Fo

 

TERTULIA de NOVIEMBRE. 26 de noviembre de 2025

LOS JUSTOS de Albert Camus y MUERTE ACCIDENTAL DE UN ANARQUISTA de Dario Fo

 


-Madre mía, ¿pero toda esta gente está aquí? ¿En este bar? ¡!

Para mi sorpresa toda la puerta del local estaba ocupada por clientes con el vaso en la mano, fumando o charlando. ¡Con lo vacío que había estado el mes anterior! No me esperaba esto. Y el interior tan abarrotado como la puerta.

Nos encontramos con Francisca que llega en ese momento, igual de sorprendida, y con el griterío beodo de los clientes que llevaban celebrando sabe Dios qué desde varias horas antes, nos abrimos hueco hasta el fondo y nos dicen que en el entresuelo hay un espacio más tranquilo. Allí estaba Trini, pero el sitio es pequeño y no cabemos las ocho personas. Así que al final nos hacen un espacio amplio al fondo del bar debajo de la televisión que ante nuestra insistencia tienen a bien apagarla ante la felicidad de todas…que duró poco, pues los alaridos de júbilo y desenfreno –deben haber cobrado ya la paga navideña- de toda la clientela bastante achispada, como ya he dicho antes, atronaban nuestros oídos, mientras esperábamos a Alba y Paloma.

Olga nos contó brevemente su viaje a Nápoles. Como en todo viaje, hay cosas que te gustan más y otras menos. Le impresionó Caserta. Y para sorpresa de todos: ¡había ido sola! ¡Olé las mujeres valientes! Me recuerda a mi amiga Carmen y a mi hija, que cogen su mochila y recorren todos los sitios que consideran interesantes, guiadas por sus gustos y deseos, sin miedo y sin cortapisas. No todas nos atrevemos.

Alba llegó y aún sin Paloma comenzamos el comentario de una de las obras teatrales.

 

LOS JUSTOS de Albert Camus.

Comienza Olga los comentarios. La obra le ha gustado mucho. Es corta y contundente. Los diálogos concisos y claros. No hace falta buscar segundas interpretaciones. Cada personaje refleja su forma de pensar y de entender su lucha: por ejemplo, el atentado para matar al Duque se frena en el último momento cuando el terrorista ve la presencia de los niños en el coche.

A partir de aquí, las conversaciones se centran en la conveniencia o no, de este tipo de actos, cuando mueren personas inocentes ajenas a la opresión que sufre el pueblo. Las interpretaciones de cada uno de los del grupo sobre la necesidad o no de la violencia como medida política para cambiar la situación de pobreza e injusticia en la que está sumida la Rusia zarista se suceden y se resaltan las contradicciones de los distintos personajes.

Destaca el personaje de Dora, la única mujer del grupo, que aun siendo tan revolucionaria como todos los demás da un toque de ternura a esas ideas, un tanto femenino o maternal. Aunque también, como todos ellos, está dispuesta a sacrificarse por la causa: un cambio radical en Rusia, que lleve a un país y un mundo mejor.

La obra se centra en los personajes. Es muy escueto el autor en describir objetos o cualquier otro elemento de la sala donde tienen lugar los diálogos. Ahí ellos se plantean si el ideal revolucionario puede llegar a ser deshumanizador, y en ese caso si debe llevarse a cabo, cuando conlleva el rechazo de aquellos a los que piensa favorecer.

Los acontecimientos son traídos a la actualidad por los tertulianos, intentando ver las similitudes con los hechos que están ocurriendo, como el genocidio de Palestina, los atentados de ETA, la resistencia de Hamás, etc.

Aquí se debe recordar que esta obra está escrita por Camus cuando ocurrió la invasión de Hungría en el 1956. El autor que era del Partido Comunista se planteó la moralidad de las ideas revolucionarias si éstas llevaban a que murieran inocentes. La extrapolación a las situaciones de la actualidad es muy forzada. En aquel entonces no había aparecido la palabra “terrorista”. Curiosamente aparece cuando los palestinos se organizan en el 70, o poco antes, para luchar contra el expansionismo israelí.

Siguiendo, con el teatro, resalta Francisca, cómo los protagonistas se autodenominan “justos”. Son los que defienden la justicia para todos: “para nosotros que no creemos en Dios necesitamos la justicia”, llegan a decir. Son jóvenes, idealistas, actúan por amor a Rusia a la que creen que matando al Duque pueden salvar de la ignorancia y la miseria.

Como al final, en la segunda intentona, perpetran el atentado y matan al Duque, la segunda parte de la obra vemos al autor del atentado en la cárcel, donde evita delatar a sus amigos por mucho que le presionan y le ofrecen. Entre las mentiras con las que pretenden presionarlo, destaca la aparición de una mujer que se hace pasar por la viuda del Duque. Con la excusa del perdón intenta sonsacarlo, pero el acusado no cae en la trampa. Es ahí donde hay otra serie de diálogos interesantes sobre justicia, perdón y Dios. El anarquista echa a la falsaria y se reafirma en sus creencias y en su sacrificio. Él, como todos los revolucionarios rusos condenados, rechaza el  indulto y muere confiado en que su sacrificio será beneficioso para Rusia.

 

MUERTE ACCIDENTAL DE UN ANARQUISTA de Dario Fo.

Parecía que los ruidos se habían apaciguado en el bar. Los escandalosos de los primeros momentos habían ido saliendo y se estaba dando paso a otro tipo de clientes, un poco mas silenciosos pero que tenían unos interese determinados de los que éramos totalmente ignorantes. ¡Iban a ver el fútbol! ¡Había partido y nosotras estábamos justo debajo del televisor! Tuvieron la delicadeza de no ponerlo tan alto que nos pudiera molestar a las tertulianas. De hecho, yo me di cuenta de que algo pasaba cuando noté las miradas reprobatorias de los aficionados que nos miraban con cierto estupor. Pero, nosotras como si nada seguimos con lo nuestro. Pedimos para amenizar un cachopo para repartir y nuestra botella de Rueda. Y seguimos tan felices.

Esta obra, bastante más larga que la anterior, parece que no gustó tanto como esa. Dario Fo, toma como tema de su obra un atentado de extrema derecha ocurrido en Milán (el año anterior a su estreno en 1970) y la posterior muerte del anarquista Pinelli a manos de la policía, para hacer una de sus sátiras más feroces contra el sistema político-policial de la República italiana.

Para comenzar y por miedo a la prohibición de su obra, sitúa la acción en USA en el 1921 donde ocurrió un hecho similar: la defenestración de un detenido acusado de un delito de terrorismo. Para cualquier entendedor los hechos criticados eran los ocurridos en Milán un año antes.

La tragicomedia es un modelo de interpretación de Fo, haciendo diversos papeles. Como hilo conductor está el papel de un loco que asumía varios personajes dándoles unas formas esperpénticas: el instructor, el jefe de policía, el obispo, el señor con barba y el más genial de todos el de juez. Esta variedad de personajes hace, según los tertulianos, que el mensaje sea muy confuso. No se llega a entender en qué personaje está.

El loco, en su interrogatorio a los policías, va consiguiendo que poco a poco, y remarcando sus contradicciones, vayan diciendo en la sala de interrogatorios la verdad de lo que ocurrió.

Hay muchas reflexiones que sí pueden ser aplicables a la sociedad actual: ”Al ciudadano de a pie no le interesa que la mierda desaparezca. Cuando aflora ésta, firma alguna carta y protesta, para luego confiar en que el sistema lo solucionará. Y así seguir sin complicarse mucho la vida.” Hay frases como perlas, que algún tertuliano las ha subrayado (lo siento, no recuerdo todas). Entre éstas está precisamente la de la mierda y otras como: “El escándalo es consustancial a la sociedad capitalista… La corrupción también, pero la corrupción no es igual para todos…” Todo esto puesto en boca de un loco, que como acepta que lo está lo dejan hablar.

Los policías, reflejados como seres mentirosos, torpes y desconcertados, utilizan la palabra “rapto” para definir la acción que llevó supuestamente al anarquista a tirarse por la ventana. Queda de manifiesto que esta palabra no tiene ningún significado que justifique tal acción. Los distintos personajes que adquiere el loco van desentrañando con sus continuas ironías las mentiras policiales que intentan encubrir el asesinato.


        De todos los personajes que aparecen, todas las tertulianas hemos destacado el papel del juez. Se han leído los párrafos de la obra en los que se describe cuáles son las funciones, características y acciones que pueden realizar los jueces y la semejanza con lo que está ocurriendo en España es innegable, ¡lo ha calcao! Darío Fo es visionario o tal vez la pervivencia de las injusticias y abusos es consustancial al sistema.

La periodista y el papel de los medios tampoco se libran de la crítica. En principio pueden colaborar para esclarecer la verdad, pero les pierde su afán de sensacionalismo, protagonismo y, sobre todo, la exclusiva.

La aparición de un objeto que creen una bomba les asusta. Resulta ser una grabadora. Juega el autor con que una grabadora donde se reproducen confesiones verídicas de las personas que en otra situación mentirían puede ser una autentica bomba, más peligrosa que la bomba real.

La sátira está presente de principio a fin. Dario no se corta a la hora de retratar todos los abusos que pueden darse para condenar a un inocente: búsqueda de pruebas falsas, malos tratos, medios de comunicación encubridores, jueces corruptos….

Al final al loco, lo tiran por la ventana. No podía terminar de manera más realista.

Fuera ya de la obra, la información verídica sobre los sucesos de Milán es que se descubrió a los verdaderos culpables y que no tenían nada que ver con el anarquista asesinado. 



Estuvo muy bueno el cachopo y el vino. En el bar reinaba un cierto silencio, roto por la retransmisión del partido en la gran pantalla televisiva que estaba con un sonido tan discreto que no nos enteramos de lo que ocurría en el estadio, pero al parecer los aficionados si se enteraban de nuestras conversaciones, por lo que observé al darme la vuelta.

Bueno estábamos en la recta final de nuestra reunión proponiendo y votando los libros para la próxima tertulia. Salieron elegidos: Hasta que empiece a brillar de Andrés Neuman y Silencio administrativo de Sara Mesa.

La próxima reunión será el 21 de enero de 2026. En el mismo sitio, que con la cuesta de enero estará bastante más vacío. Pediré a Floro los libros, que a veces no es necesario ni que lo haga pues en cuanto los escribo en el whatsapp los envía.

Le ha llegado la lotería y nos da las gracias. Un privilegio contar con él.

Chicas: ¡¡Un nuevo año nos espera!!




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